



La señora Betancourt inmediatamente fue a recibir los premios en Francia, España etc., y nadie le ha dado ni han propuesto ni siquiera uno para el Sr. Presidente de Colombia Alvaro Uribe que es el merecedor a esos galardones y no a Ingrid Betancourt que dice ahora que el presidente Hugo Chávez es su familia (es de suponer que Chávez le esté financiando sus viajes y subsidios a ella y a sus familiares a pesar que la Sr. Betancourt venga de una familia adinerada, pero sus argumentos como pacifista no convencen a cualquiera. Es mejor que se retire a escribir sus memorias y que no siga argumentando sin argumentos y reconozca la labor del gobierno Colombiano. Chávez le dio un rayo de esperanza cuando ella estuvo en la selva secuestrada (según sus propias palabras) precisamente por los socios y amigos de este Presidente. ¡Inverosímil!
Es triste que los homólogos del Presidente Uribe quieran tapar el sol con un dedo. ¡Un gran bochorno para la América Latina! Ahora el Presidente de Colombia es el culpable del rescate y el presidente de Venezuela es el Salvador. ¡Pobre Simón Bolívar! Si los espíritus salieran de sus tumbas… Hugo Chávez y su hermanita siamesa la Sra. Ingrid Betancourt tendrían que cuidarse de la espada del Libertador. Gracias a Dios que Colombia se ha salvado porque según la ex-secuestrada (sus palabras) no será candidata a la presidencia ¡Aleluya podríamos decir! Ojalá que en Colombia se elijan presidentes cómo el señor Alvaro Uribe en el futuro y que este no se presente más a la candidatura ni cambie la Constitución para perpetuarse en el poder porque corre el riesgo de sufrir la misma enfermedad de los que ya lo hicieron y de los que se quieren perpetuar en él libando el néctar de la gloria y después son los dictadores que obstruyen la democracia como ha sucedido en Cuba y ahora la América está en peligro por esos cambios constitucionales que quieren en Venezuela, Ecuador, Bolivia etc. Todos los ex-secuestrados por guerrillas o secuestradores de cualquier índole en cualquier parte del mundo por diferentes razones son víctimas y no se lo merecen, pero crear historias premiando a unos, y olvidando a otros... no es justo. ¡Santo Dios! ¡Ver para creer!