



¡Ver Para Creer!
Desde el espectacular rescate de Ingrid Betancourt por el Gobierno de Colombia y la estrategia eficaz del Presidente Alvaro Uribe en esa operación junto a su ejército muy bien entrenados, la “Operación Jake” estremeció al mundo en especial a los colombianos, que dieron un salto de alegría por la eficiencia del mismo. La prensa mundial reportaba el suceso y el Presidente Uribe pasó a la historia cómo un hombre pacifista al no derramar ni una gota de sangre en dicha operación. Eso no fue noticia… fueron campanas tañendo ecos de esperanza para Colombia y las primeras declaraciones de Ingrid Betancourt fueron: "Gracias al ejército mío, de mi patria Colombia, gracias por la impecable operación, la operación fue perfecta". Estas palabras en ese momento fueron producto de la alegría y el agradecimiento. Echos que la Sra. Betancourt parece no recordar y en sus giras pacifistas pone en duda en Venezuela si esa operación tuvo bien o no y casi piensa que fue el Presidente Chávez y no el Presidente Uribe el que la liberó a ella y a sus compañeros. Lo peor que le pudo pasar fue haberse quedado con los guerrilleros y convencerlos desde dentro, cosa que no pudo hacer durante tantos años secuestrada y esperar a que su hermanito Chávez la rescatara para que de verdad le agradeciera (todavía estaría allí).
Declara que es hermana casi siamesa de Hugo Chávez (cómo son hermanos los dos deben tener casi el mismo coeficiente intelectual o muy parecido, el cuál usan en las entrevistas que les otorgan a la prensa). Chávez cómplice de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, y vinculado con las informaciones que Reyes tenía en su computadora e íntimo amigo de los dictadores cubanos los hermanos Castro, resulta que ahora Ingrid es casi siamesa con él y no con el Presidente Uribe que la liberó. Por esos caminos bifurcados que tiene la política y que el pueblo no entiende… no acusan a Hugo Chávez ante los tribunals internacionales a pesar de estar implicado en los asuntos de la FARC. Todos de una forma u otra quizás estén necesitados de petróleo o no les sea políticamente conviniente acusarlo ante ninguna entidad internacional y mucho menos contando con el apoyo de la OEA que debiera desaparecer por ser un organismo inepto. Hoy en nombre de una paz que no existe en el Continente Americano, la Sra. Betancourt alega que si, que existe mucho amor y que debemos estar unidos. Por supuesto, ella ha terminado siendo la hermana siamesa pacifista del Sr. Presidente de Venezuela que no es ningún pacifista de nuestros tiempos y que retó al Presidente Alvaro Uribe a ir a una guerra queriendo enviar los tanques a la frontera con Colombia para empezar la guerra que él tanto deseaba con ese país y que gracias al sentido pacifista, diplomático, e inteligente del Sr. Presidente Alvaro Uribe no hubo confrontaciones, evitando que corriera la sangre de los soldados venezolanos y colombianos. (Eso es amar la paz y merecedor al premio Nobel de la Paz).