



Un Sauce Llorón
Caminando por la acera,
me detuve ante un Sauce encantador,
y sonriéndome apenas, le pregunté…
¾¿Por qué lloras arbolito?
¿Por tristeza o por amor?
—me contestó— me dicen que
soy un sauce extremadamente llorón,
porque mis ramas se doblan
por la fuerza del rencor.
Seguía el sauce contando. . .
—es que hace muchos años,
conocí un bello amor,
que me hizo un gran desprecio
y mis ramas las dobló,
y continúan dobladas por
la fuerza del dolor,
por éso me dicen que soy,
un Sauce extremadamente llorón.
—No importa arbolito lindo,
yo pasé por tu dolor, más mis ramas
no se doblan, están rectas por amor.
Perdona tu los agravios,
y hazlo con mucha pasión,
aunque siempre les parezcas
un sauce… ¡Extremadamente llorón!
Alila