



La Lluvia
Son hilos finos de plata
los que caen del cielo gris,
cómo cristalitos rotos,
saturándonos aquí.
Y es que llueve tanto, tanto,
que mi alma se despierta
al sonido peculiar
que traen recuerdos
que queman.
¡Un día de lluvia más!
Un silencio que traspasa
lo sensible de mi alma
y me impulsa para amar.
¡Amo la tierra mojada!
¡Las gotas de agua que son,
cómo si fueran brillantes
que el Señor nos regaló!
¡Amo todo en ésta vida!
¡Amo a Dios, amo al amor!
¡Amo a la lluvia que trae
consigo su bendición!
Alila